Masculinidades violentas

Desequilibrio de poder y violencias de género

  • Un país conquista a otro y la comunidad internacional lo llama guerra porque el país invasor es una gran potencia y tiene influencia en el mapa político global.
  • Un adulto chantajea a un niño o una niña para obtener rédito sexual.
  • Una tienda de productos alimentarios locales cierra sus puertas porque abren un gran supermercado al lado y no puede competir con sus precios.
  • Una persona a la que le ha dado un infarto fallece porque vive en un pueblo donde el hospital más cercano está a 40 kilómetros, mientras otra que reside en una ciudad sobrevive por el mismo motivo.
  • Un político investigado por corrupción contrata al mejor bufete de abogacía de su país y elude ir a prisión por poder pagar una gran multa. Ese mismo día, un toxicómano sin recursos vuelve a entrar en la cárcel por hurto en un supermercado al ser considerado reincidente.
  • Una persona negra recibe una sentencia condenatoria más dura que una persona blanca porque un algoritmo digital judicial reproduce sesgos racistas sin que nadie se haya dado cuenta.

 

Los desequilibrios de poder condicionan nuestra vida. ¿Podemos verlos en todas estas situaciones?

Y, ¿en estas?

  • Una mujer recibe una pensión insuficiente tras haber trabajado durante más de sesenta años en las labores domésticas y en el cuidado de sus hijas, mientras un hombre recibe una pensión elevada tras haber trabajado fuera del hogar.
  • Una joven es agredida sexualmente en su centro de estudios por un compañero y su relato es cuestionado constantemente por cómo iba vestida.
  • Una mujer migrante trabaja 14 horas al día, por un sueldo bajo y sin contrato, cuidando a los hijos de una familia adinerada durante el periodo vacacional, para poder mantener a sus hijos e hijas que están esperándola en otro continente.
  • Una trabajadora social observa cómo durante sus estudios universitarios prácticamente todas las estudiantes eran mujeres, en su trabajo todas son mujeres e incluso la mayoría de las usuarias son mujeres, pero en los puestos directivos solo hay hombres.
  • Una joven se encierra en casa durante semanas porque se han pasado fotos fake de ella desnuda por todo el instituto creadas con inteligencia artificial.

 

Observar las desigualdades de poder es el primer paso para detectar quién es la víctima y quién el victimario y, por tanto, sobre quién debe recaer la responsabilidad.

La desigualdad social de género es causa y consecuencia de las violencias de género. Educar en igualdad es educar contra la violencia y entender la masculinidad como reproductora de la violencia es vital para incidir en su transformación.

Este 25N, vayamos a la raíz de las violencias contra las mujeres para eliminarlas de verdad. El orden patriarcal, la brecha en la representación pública, el techo de cristal y el suelo pegajoso, la feminización de la pobreza y del hambre, la brecha salarial, la división sexual del trabajo, la jerarquización laboral y el mayor valor (social y económico) hacia lo masculinizado.

El 98% del suelo del planeta pertenece a los hombres. Los privilegios de género, también.

El 98% del suelo del planeta pertenece a los hombres. Los privilegios de género, también