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Rafaela Carrasco y Melania Olcina, Premio Nacional de la Danza 2023

Este mes se han otorgado los Premios Nacionales de la Danza 2023 que concede el Ministerio de Cultura y Deporte. En la modalidad de interpretación el jurado ha valorado de la intérprete y coreógrafa Melania Olcina la “personalidad única, sumada a un cuerpo inteligente expresivo y poético que emociona e hipnotiza al espectador, así como por su versatilidad y madurez escénica”. Por otra parte, el jurado también ha querido premiar a la sevillana Rafaela Carrasco en la modalidad de creación por “la singularidad de sus creaciones y por haber marcado un discurso coreográfico dentro de la creación flamenca, siendo un referente actual transmitiendo su particular estilo a las generaciones venideras”.

Estos premios están dotados con 30.000 euros cada uno y el jurado está compuesto por el director general del Instituto de las Artes Escénicas y de la Música, Joan Francesc Marco, por la subdirectora general de Música y Danza, Ana Belén Faus Guijarro y por varios artistas, coreógrafos y catedráticas del ámbito de la interpretación.

 

Conociendo a Rafaela Carrasco

Rafaela Carrasco, nacida en Sevilla en 1972, es una influyente figura en el mundo del flamenco y la danza española. Fundó su propia compañía en 2002, destacando por ganar los principales premios del XI Certamen de Coreografía de Danza Española y Flamenco en ese año. Además, ejerció como directora del Ballet Flamenco de Andalucía desde 2013 hasta septiembre de 2016. Su formación se basa en la influencia clave de una maestra, Matilde Coral, y un maestro, Mario Maya, que le proporcionaron disciplina y pasión por la danza. A lo largo de su carrera, Carrasco ha colaborado con renombradas compañías y artistas del flamenco y ha destacado por su enfoque innovador, fusionando el flamenco con otras disciplinas mientras mantiene sus raíces. Además de su carrera artística, ha impartido clases en escuelas de danza importantes y es catedrática de Baile Flamenco en el Conservatorio Superior de Danza de Madrid María de Ávila, donde también enseña metodología y didáctica del flamenco.

 

Conociendo a Melania Olcina

Melania Olcina es una destacada intérprete, coreógrafa y videoartista nacida en Barcelona en 1982. Su formación incluye una licenciatura en Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid, una diplomatura en Danza Contemporánea del Real Conservatorio Profesional Mariemma de Madrid y un máster en Pensamiento y Creación Escénica Contemporánea de la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla y León. A lo largo de su carrera, ha recibido premios y becas en festivales nacionales e internacionales de danza, colaborando con destacados coreógrafos y coreógrafas como Pedro Berdayes, José Reches, Jesús Rubio Gamo, Teresa Nieto, y Sharon Fridman, entre otros/as. También ha trabajado como coreógrafa y asistente de coreografía en diversos proyectos y ha obtenido reconocimientos como videoartista. Además, ha compartido su experiencia como docente en iniciativas educativas relacionadas con la danza.

 

Desprestigiando la danza, la consecuencia de una profesión feminizada

La danza es un lenguaje propio de expresión que no utiliza palabras para hablar, tan solo los movimientos del cuerpo que se entrelazan para contar historias que se vuelven tan claras como las páginas de un libro. Es un arte que se nutre de los símbolos para constituir una profesión artística más. Sin embargo, como consecuencia de ser un trabajo muy feminizado, la danza sigue arrastrando el lastre del pasado donde le persigue su consideración de pasatiempo.

El 13 de abril se celebró un ciclo de conferencias titulado ‘Mujeres en la Danza’ en la Rioja. Aquí el director de la Casa de la Danza de Logroño advierte que, por la desprofesionalización de la danza, hay compañías que se encuentran en constante riesgo de desaparición. “Está en grave riesgo de desaparición como es el Ballet Flamenco de Andalucía, y a nadie le importa, mientras que si desaparece una empresa se forma un gran revuelo industrial, social y mediático, pero hay que entender que una compañía, además de bailarines cuenta con técnicos, peluqueros, maquilladores o personal de vestuario. Por ello, en el momento que cierras una compañía de danza, que en España no hay muchas, es un momento muy triste”. Por lo tanto, es importante visibilizar que la danza es una carrera profesional de formación universitaria y poner en valor el trabajo de muchas mujeres que dedican su vida al mundo artístico.